De vacaciones ^__^ ¡Hasta septiembre!

Repitiendo la rutina de los últimos años y como cada mes de julio, cierro el blog por vacaciones durante todo el mes de agosto. Aun así, es posible que me encontréis en twitter comentando alguna noticia o algún detalle.
Lo que os puedo decir, es que estas semanas me dedicaré a terminar la novela dentro del género thriller psicológico que estoy escribiendo. Me gustaría mucho tenerla terminada en septiembre, pero ya veré como avanza estas semanas.
Pero no me podía ir, sin algunas recomendaciones literarias para estas vacaciones.
Antes de nada, los libros que voy a mencionar a continuación los podeis encontrar la venta online en muchas tiendas, como amazon, casa del libro, etc. En cambio, si queréis ir a comprarlo a una librería, es posible que no los encontréis, ya que tienen unos años. Esto no significa que no podáis comprarlo, únicamente le decís a vuestro librero el título de la novela y el autor y en pocos días lo tendréis en vuestras manos.
Empezamos.
Para los más pequeños os recomiendo:
En otro mundo.
Autor: Lucía González Lavado y publicado por Editorial Hidra.
Este es un libro juego, también conocido como una novela donde Tú eliges la aventura y donde te verás sumergido en todo tipo de peligros.
He aquí algunos fragmentos prueba de ello:
<<—Vamos a ver que nos espera en el piso de arriba —dices tomando la mano de tu amiga—.Siempre me han gustado este tipo de escaleras. Nunca había visto ninguna, salvo en las pelis. —Es evidente que eres de ciudad —replica Marion—. Sólo ves ascensores y grandes edificios. Yo he visto centenares de escaleras de caracol. —¡Ya! —exclamas divertido. Pero la diversión acaba de inmediato. Las escaleras se han movido y temeroso te agarras a la baranda. Quizás sólo te haya parecido que se han agitado; la madera es muy vieja y es evidente que está podrida, pero vuelve a moverse y esta vez con más fuerza. Tanto, que las escaleras se parten en varios fragmentos. —¡Se han partido! —Gritas—. Están… ¡están volando!>>
OTRO FRAGMENTO MÁS
<<—Oye Marion, creo que no deberías hacer eso… —¿Hacer qué? —¡Tocarlas! —Gritas apartando a tu amiga—. La arena, la arena se está cayendo y están despertando. No son esculturas, son reales. La arena comienza a caerse de todas las esculturas, liberándoles de su encierro. Ahora gárgolas, estirges, gorgonas y arpías están a punto de quedar libre. —Tenemos que buscar un escondrijo, ¡rápido! Echáis a correr como si la vida se os fuera en ello. En realidad, la vida se os puede ir en ello. A vuestras espaldas escucháis todo tipo de bramidos y chillos.>>

OTRO FRAGMENTO MÁS
<< Al girarte contemplas un gran escorpión de escamas rojizas, que amenazantes abre sus pinzas una y otra vez. Saltas a la izquierda y evitas que te atrape. A trompicones te pones en pie, tomas de la mano a Marion y comenzáis a correr. No muy lejos de vosotros el remolino se está ampliando cada vez más. Si no encuentras una manera de salir de allí, pronto os tragará.>>

¿Os ha gustado? Pues esto solo es un pequeño fragmento de lo que os espera en la novela.

Ahora pasamos a Crónicas de Sombras. Los elegidos. En otoño del 2014 saldrá publicada la segunda parte, Crónicas de Sombras. Los condenados, la cual pondrá punto y final a la bilogía. Así pues, qué mejor ocasión para adentrarnos un poco en el mundo de las sombras y conoces qué os espera:

Crónicas de Sombras. Los elegidos. Lucía González Lavado, editado por Alberto Santos Editor.
MISTERIO
<< Jake firmó la nota con una simple J y alzó la vista. Las brumas ya cubrían la habitación, incluso ventanas. Ni la efímera luz de la luna lograba filtrarse a través de esa negrura, que cuan vertido de petróleo, lo envolvía todo. Pero el fenómeno no acababa ahí, eso sólo era una demostración del poder de tales presencias. Las sombras comenzaron a adquirir formas; primero una mano, después otra. Le siguió el brazo y así poco a poco hasta que de la misma pared emergió un hombre. Era tan normal como Jake, aunque el joven sabía que eso sólo era fachada. Pura apariencia. Una amenaza que debía hacer frente.>>
ROMANCE
<< Nicholas no dijo nada. Deslizó los dedos por el mentón de la chica. Su boca estaba entreabierta, anhelaba probarla, mas no lo hizo. Sin embargo, si la abrazó. La deseaba. Disfrutó de su contacto, de su cercanía y al oído le susurró.>>
Podéis leer la introducción y el primer capítulo AQUÍ.
Y si sois de los que ya os habéis leído el libro y estáis ansiosos por leer la segunda parte. Podéis leer la introducción y el primer capítulo AQUÍ.

 
No podía despedirme sin recomendaros Duelo de Espadas, mi novela preferida hasta el momento.

Duelo de Espadas, Lucía González Lavado, editado por Destino Infantil&Juvenil.

¿Aún no os decidís a leerlo? Pues AQUÍ podeis leer el primer capítulo y AQUÍ el relato titulado: Susurros del destino, que nos muestra a las protagonistas poco antes de iniciar la novela. Pero si esto no es suficiente, aquí van algunos fragmentos.
MISTERIO
<< Leah estaba completamente ensimismada por la magia que la rodeaba. Sabía que tenía que demostrarle a Jeriah que había aprendido mucho con él, que podía ser muy rápida pero era la primera vez que pisaba el bosque y no podía menos que disfrutar del entorno. En ocasiones escuchaba pequeñas risillas y veía como algunas hojas del suelo eran agitadas. Sabía que las pixies estaban haciendo de las suyas, pequeños duendes que en rara ocasión se dejaban ver y con las que tenía que tener cuidado. Su amor por los caballos y las damas eran legendarios. Finalmente se centró en la misión encomendada. Avanzó todo lo aprisa que las malezas le permitieron, descubriendo que en el corazón de aquel lugar la calma era absoluta. Sin embargo, algo provocó que los pájaros se agitasen violentamente. Surgieron de todas partes y acabaron abandonando el bosque. Leah tomó los cuchillos que le había entregado Jeriah a la vez que observaba cuanto le rodeaba. De repente la temperatura había descendido considerablemente, además percibía que estaba siendo observada. Y tenía razón. A poca distancia un ser enjuto, cubierto en harapos negros, no dejaba de prestarle atención. Antes de que Leah pudiera reaccionar la aberración voló hacia ella derribándola en un suspiro. Su cuerpo era tan frío que la tenía paralizada; aun así reaccionó y logró apuñalarlo.>>
AVENTURA Y ACCIÓN
<< Cuando Brianne cruzó las puertas, éstas se cerraron tras ella con brusquedad, dejándola sola sumida en la oscuridad. Aguardó un instante hasta que la vista se le acostumbró a la negrura. Desenvainó la espada y comenzó a andar muy despacio. Aun así la lobreguez pronto fue sustituida por una decena de antorchas colocadas tanto a derecha como a izquierda que por arte de magia se encendieron solas. La gran sala, vacía, únicamente decorada con columnas, quedó ligeramente iluminada por destellos naranjas. El espacio era tan amplio que sus pasos resonaban en toda la sala. Lo que no hacía más que desconcertarla. Los espacios extensos siempre resultaban ser un obstáculo. Había demasiados lugares que quedaban a oscuras; rincones donde sus enemigos podrían ocultarse con facilidad. Asumiendo las dificultades del terreno, siguió avanzando. Llegó un momento en el que supo ya no estaba sola. La temperatura había empezado a disminuir, señal inequívoca de que una sombra estaba cerca. Al fin y al cabo se creía que tales engendros en realidad estaban muertos; de ahí que la temperatura siempre descendiese cuando estuvieran cerca. Anduvo aún más preparada, esperando el ataque e intentando controlar sus nervios e incluso su mente. Si durante un instante dejaba que el miedo se apoderase de ella, estaría perdida. Y entonces lo vio; no era una sombra, sino un hombre de carne y hueso y gran constitución. No había nada en él que le hiciera parecer extraño, pero no era como ella, sino un Sangre Espectral y atañó contra él. Intentó golpearlo con la espada pero su contrincante se apartó a tiempo, provocando que el arma se estrellase contra la columna.>>
ROMANCE
<< A cierta distancia Leah los contemplaba en silencio. Era evidente que Ryder estaba sufriendo e incluso juraría que estaba dispuesto a tomar la mano de esa criatura. Enfadada caminó hacia él interponiéndose entre el fantasma y él. Deslizó los brazos alrededor del cuello del muchacho y se puso ligeramente de puntillas; sus labios estaban muy pegados a los de él; sentía su calidez e incluso notaba los latidos de su corazón. Mientras más se acercaba se preguntaba si no se arrepentiría de lo que iba a hacer. Aún estaba a tiempo de echarse atrás, pero cuando las manos de Ryder —cálidas y dulces, tan diferentes a las de Gael— la rodearon por la cintura atrayéndola hacia él, no dudó un instante. Se alzó un poco más y lo besó; fue un momento breve aunque intenso y cuando se separaron intercambiaron una mirada que Leah nunca podría olvidar.>>

<< Declan besó a Brianne. Posó sus labios sobre los de ella con dulzura, cariño y los saboreó. Eran cálidos y suaves. Anheló probar mucho más de ellos, pero acabó separándose de ella. —No tengo nada que perdonar. Es más, me detesto por haberte causado algún dolor —con sus dedos limpió el rastro de lágrimas y le dedicó una sonrisa—. Lo importante es que ahora estamos juntos. —Siento el corazón roto… ¡me duele terriblemente! —confesó volviendo a ocultarse en su pecho. Sorprendida sintió como Declan posaba su mano sobre su pecho y lo acarició muy despacio. Tal contacto le provocó un estremecimiento a la vez de una sensación cálida y gratificante. Sentía su corazón latir más fuerte que nunca, tanto que creía que iba a salirse del pecho. —Brianne, el dolor desaparecerá. La muchacha se inclinó brevemente, rodeó el cuello de Declan con sus brazos y en esta ocasión fue ella quien le besó.>>

Y no puedo irme a descansar sin recordaros que este año comencé con Esther Aneiros (Kina) un cómic online llamado Leah y compañía. Hasta el momento tenemos publicado seis capítulos.
Capítulo 1. El encuentro.
Capítulo 2. El nombre.
Capítulo 3. Encuentros.
Capítulo 4. La loca de los gatos.
Capítulo 5. Leah la escritora.
Capítulo 6. Una ventana abierta.

Y nada más. ¡Nos leemos en septiembre!
¡¡Felices vacaciones!!

Sobre Crónicas de Sombras. Los Condenados

Hola de nuevo. Muchos me estáis preguntando por la fecha de salida del libro y la verdad es que todavía no la conozco. Entregué el libro a la editorial en febrero y sé que se encuentra en proceso de maquetación, corrección, etc, etc, etc.

Es lo único que sé. Aún no tengo la fecha concreta. Por supuesto, cuando conozca más detalles los desvelaré, aunque también podéis preguntar a la editorial Alberto Santos a través de su página  de Facebook o en el siguiente correo: imagica@telefonica.net

¡Muchas gracias por vuestra paciencia!

Para compensaros la espera, os dejo la sinopsis de este segundo tomo y el final de la serie.

 

Crónicas 2

La unión de cazadores, sombras y hechiceros ha traído la paz durante un tiempo a todo el rincón del mundo, en especial a Crow´s Mouth. Desde hace meses Krista, Dilan y sus demás compañeros no han vuelto a preocuparse por guerras, ya que al parecer la derrota de Eleazar ha lanzado un mensaje a todas las sombras y es que corren peligro.

Sin embargo, la calma no puede durar para siempre. Tras meses desaparecido y cuando Krista casi había olvidado su existencia, Jake regresa a su vida  y con él trae un mensaje: ¡Algo está cambiando en el mundo de las sombras!

Extrañas criaturas pueblan la otra dimensión, monstruos de leyendas que el rey mantenía bajo… hasta ahora. Todo indica que el mundo de las sombras sufre su propia guerra y que el trono corre un grave riesgo.

Krista y sus compañeros deberán averiguar que está pasando para que la tregua pactada hasta el momento entre sombras, cazadores y hechiceros siga en pie.

Cuando la oscuridad cobra vida no hay lugar a donde huir, porque… ¿quién puede esconderse de su propia sombra?

Segundo fragmento de Crónicas de Sombras. Los condenados

Os dejo otro fragmento más. El primer capítulo lo publicaré el jueves.

Espero que os guste.

Crónicas 2

Tales palabras provocaron que el corazón de Briseida latiera intensamente. E incluso durante un segundo deseó darles la espalda y retroceder a esa mañana, cuando cada vez que se internaba en el mundo de las sombras sólo debía preocuparse de su vida.
Pero ya no había vuelta atrás.
Una gran responsabilidad recaía sobre sus hombros, pero Adrien era un hechicero, como ella, y sentía la necesidad de ayudarlo. Sobre Krista…, quizás le recordase a Nicholas, su hermano, de ahí su deseo por ayudarla.
Una vez Adrien se aseguró de que Briseida estuviera preparada, se dirigió a Krista.
—No hagas que me arrepienta de mi decisión. Aunque no es grato ser prisionero de tu gente, al menos seguía viviendo.
Por un instante, Krista dudó. Podía seguir adelante, correr, llegar al mundo real e intentar huir, aunque sabía que tarde o temprano acabaría siendo encontrada. Temía poner en juego la vida de Adrien. Sin embargo, cuando a pocos metros de ella escuchó la voz de Eleazar, dejó de dudar.
—¡Empecemos! —ordenó—. Se nos van a echar encima y entonces serán ellos quienes te maten.
Hechicero y princesa intercambiaron una mirada de complicidad. Sabían lo que debían hacer: tenían que herirse si de verdad deseaban que su idea funcionase a la perfección.
Aguardaron y cuando escucharon más jaleo, actuaron.
Las manos de Adrien proyectaron esferas tan rojas como el fuego, que retuvo en sus manos unos segundos.
Mientras, Krista proyectó tras ella varios látigos oscuros, rodeados de energía electrizante, que como serpientes volaron en dirección al joven.
Adrien no detuvo más su magia y la lanzó contra la princesa. Ambas energías se estrellaron provocando un duelo entre ambas, algo que la pareja deseaba. En ocasiones la magia de Krista le comía terreno al poder de Adrien, mientras que en otros momentos era todo lo contrario. Sólo esperaban el momento oportuno. Ambos se rendirían, ambos recibirían el impacto y entonces sería el turno de Briseida.
Y el momento de rendirse había llegado.
Tanto Krista como Adrien vieron que su duelo había sido descubierto. Eleazar, el prometido de Krista y mano derecha del rey, encabezaba un grupo de guerreros. No era la única cara conocida por Krista, ya que Russel también les acompañaba.
Una punzada de tristeza aguijoneó el corazón de la princesa. Sentía hacer sufrir a Russel. Era su mejor amigo, pero debía seguir con su vida.
Y tras un intercambio de miradas, la pareja pasó a la acción. Dejaron de ofrecer resistencia. Toda la magia de Adrien fue derecha a Krista y la de la princesa hacia el hechicero. Sin embargo, no contaban con la intromisión de Eleazar. El grito de desesperación de éste fue doloroso y su rabia se manifestó en una gran esfera dorada que voló hacia Adrien. El muchacho no estaba preparado para ello y no sólo recibió la magia de Krista, sino también la del guerrero.

La princesa cayó al suelo cuando el poder de Adrien le golpeó. Sintió la cabeza mareada; la nariz le sangraba, y el brazo derecho, aquel que se había llevado la mayor parte del impacto, le dolía terriblemente.
Sólo esperaba que todo el sufrimiento hubiera valido la pena.

El ataque del guersom pilló por sorpresa a Briseida, que así actuó con rapidez e invocó el hechizo. Feliz, contempló que surtía efecto; junto a Krista se manifestó otro cuerpo idéntico al de ella, que al cabo de unos segundos se trasformó en cenizas. Sin embargo, no sucedía lo mismo con Adrien. El conjuro no había funcionado con él y eso sólo podía significar una cosa: ¡Estaba muerto!

Malherido, el hermano menor de Adrien llegó a la zona de la catástrofe. Le había prometido a Adrien que le ayudaría, que entretendría a los guerreros a cambio de que él salvase su vida. Con horror descubría que el plan de Adrien no había funcionado y sólo la chica pelirroja había logrado salvar su vida.

Briseida conjuró la invisibilidad sobre ella y Krista y una vez llegó junto a la princesa, la tomó de la mano, y sin decir palabra, se alejaron del lugar. Aun así, la mirada de Krista estaba fija en Russel. Su amigo lloraba sobre sus cenizas, las cuales tomaba en sus manos, mientras que su prometido golpeaba sin cesar el cuerpo inerte de Adrien.
Una vez las chicas se alejaron lo suficiente, cayeron al suelo descorazonadas. No podían creer que Adrien hubiera muerto; si no hubiera sido por Eleazar, por su intervención, ahora sería libre.
—¡Cómo he podido fallar! —se lamentó Briseida—. Estaba escondida, debía haber visto el ataque de Eleazar, debía haberlo parado. Adrien puso su vida en mis manos —añadió mirando a Krista. La princesa la rodeó por los hombros para darle ánimo—. Ha muerto por mi culpa.
—Eso no es cierto. Los tres asumimos riesgos. Los tres sabíamos que las cosas podían salir mal. Escúchame, hechicera, no ha sido culpa tuya.
Briseida era incapaz de hablar. En respuesta únicamente sollozó y recibió más consuelo por parte de Krista, hasta que estuvo más calmada.
—Su hermano, debemos decírselo a su hermano —dijo la hechicera.
Un resquebrar de las ramas las alarmó. Ambas se pusieron en pie. El desconocido estaba a pocos metros de ellas; cabizbajo, malherido y sin dejar de sujetarse el brazo derecho.
—¡Lo siento! —se disculpó Krista—. Nunca tuve intención de que tu hermano falleciera, de veras que lo siento.
—Su alma llevaba condenada desde que nació. He hecho cuanto ha estado en mi mano para liberarlo, pero no se puede luchar contra el destino —les hizo saber. Retrocedió sobre sus pasos y se detuvo cuando escuchó las palabras de Briseida.
—Lo he intentado, te lo juro. No lo vi venir…, no vi el ataque de Eleazar. Lo siento muchísimo —añadió entrecortadamente—. Entenderé que me odies, que quieras cobrarte mi vida por la suya. Soy una hechicera penosa.
Cuando el muchacho se giró, vio a una chica delgada, descompuesta por la angustia y con las mejillas, antes sonrojadas, cubiertas de lágrimas.
—Tranquila hechicera, la vida de Adrien había llegado a su fin hace mucho tiempo. Marchad antes de que os apresen.
Krista no se entretuvo más. Abrió la puerta que separaba el mundo de las sombras del real y junto a Briseida, la cruzó. Volvieron a aparecer en el mismo lugar, con la misma apariencia, pero la extraña neblina que cubría el mundo de las sombras no envolvía el mundo real.
—¿Estarás bien? —se interesó Briseida al ver la expresión de Krista, que lo observaba todo como si fuera lo más bello visto nunca—. Estás malherida. Me hospedo en una residencia de estudiantes. No está muy lejos de aquí…
—Sabes que es peligroso que sombras y hechiceros estén juntos. Te agradezco que me hayas ayudado, estaré siempre en deuda contigo, pero no todos son como tú. Vete tranquila, estaré bien —sonrió y le tendió la mano a la chica—. No me has dicho tu nombre.
—Soy Briseida…
—Cuídate mucho, Briseida —Hizo una breve pausa—. Me llamo Krista Lennox —al decir su apellido, un cosquilleo le recorrió de pies a cabeza. Era su nueva identidad. Por fin había rehusado del apellido de su familia—. ¡Ten mucho cuidado!
Ambas chicas se despidieron. Ninguna de las dos imaginaba que sus acciones les perseguirían de por vida, como un fantasma que nunca descansa. Tampoco podían sospechar que sus destinos estaban unidos.

Un fragmento de Crónicas de Sombras. Los condenados

Hoy os dejo un fragmento de la introducción de Crónicas de Sombras. Los condenados, que se publica esta primavera de la mano de Alberto Santos Editor. Durante los siguientes días os dejaré más trozos de la introducción y el primer capítulo.

Espero que os guste.

Crónicas 2

Introducción

Había llegado el momento. Ya no podía aguantar más.
Krista estaba más que cansada de vivir al otro lado, aunque realmente lo que más le atormentaba era la presencia de Eleazar y sus malas maneras. Había aguantado muchos años y era el momento de escapar.
El guersom había salido de copas con unos amigos hacías unas horas y aún tardaría en regresar. Era ahora o nunca. Aún le dolía la cara tras la última bofetada y sus brazos lucían varios moratones.
No obstante, no iba a ser fácil escapar de la guardia de su padre. Tendría que salir de la vivienda por el sótano. Sólo esperaba que los hombres de Eleazar la dejasen estar a solas unos minutos.

Como cada día, Briseida volvía a visitar el otro lado. Iba cubierta con una capa y manejaba su espada con gran maestría. Desde hacía tiempo había tomado por costumbre allanar los terrenos de sus enemigos, acabar con ellos y liberar a todos sus presos.
Y hoy era un día más.
Afortunadamente para ella y gracias a que siempre estaba de viaje, había sido capaz de ocultar a su familia lo que hacía. Llevaba varios días en Los Ángeles y hoy se había armado de valor para visitar el otro lado desde su visita en la gran ciudad.
Tras inspeccionar la playa, donde encontró a algunos de sus enemigos, los siguió hasta una casa muy bien protegida. Sin duda debían de ocultar algo, además de prisioneros.
Presurosa, avanzó hacia la vivienda. Tres guersom custodiaban la puerta. Eran demasiados. No podía enfrentarse a ellos sin arriesgarse a ser herida. Quizás allanar Los Ángeles no fuera buena idea y resultara mejor centrarse en pequeñas ciudades, como había hecho hasta ahora, donde como mucho se había encontrado algún guersom o un par de travsom jugando a ser mayores.
Y aunque odiaba rendirse, su vida era lo primero. Quizás más adelante podría descubrir qué ocultaba esa mansión. Sin embargo, cierto movimiento, no muy lejos de ella, captó su atención. No llegó a verlo con claridad, sólo acertó a distinguir que era un joven que iba armado con una espada mágica, como la de ella, la cual no estaba formada por metal, sino por energía pura tan fuerte como el diamante. Mientras que la de Briseida era azul, la del joven desprendía haces de luces verdes.
El desconocido no dudó, como hizo Briseida, sino que fue derecho a enfrentarse a los tres guersom. La muchacha decidió ayudarlo.

Tal como Krista se había imaginado, el pasillo estaba custodiado por varios guerreros. Por este motivo, no tuvo que cambiar de planes y fue a la habitación de su padre. Llamó y al no recibir respuesta, entró. Tal como suponía, no estaba; el rey era un hombre muy ocupado, pero su ausencia beneficiaba a la princesa.
Iba a huir, no sabía adónde, pero esperaba que nunca la encontrasen y necesitaba medios para ello. Presurosa, tomó asiento frente al escritorio de su progenitor y se introdujo en sus cuentas bancarias. Afortunadamente para ella, los reyes habían innovado con los tiempos y ya no guardaban sus fortunas en cajas acorazadas, sino que utilizaban los medios más comunes. Tras desembolsar una gran cantidad de dinero en una cuenta a su nueva identidad, regresó al pasillo.
Sin agachar la cabeza, fue derecha hacia los guerreros.
—Voy al sótano, a visitar a los prisioneros. Y no quiero que ninguno me acompañéis. Hace mucho que no pruebo mis habilidades con cazadores o hechiceros y temo perder agilidad.
—¡Como gustéis, mi señora!
Krista no tenía ninguna intención de enfrentarse a los pobres cazadores y hechiceros que para su mala fortuna habían sido capturados. Sin embargo, debía fingir que ésa era su intención.
Presurosa, bajó las escaleras hasta llegar a la entrada del sótano. No miró atrás, pero sintió la mirada fija de los guardias en la nuca. Sabía que tanto el rey como Eleazar les habían ordenado que la vigilasen, pero ninguno de los dos sabía que en esta ocasión haría lo que fuera por salir de su control. Ya fuera alcanzando su libertad o logrando el final de su tortura con la muerte.
Decidida, bajó las escaleras.
El sótano era muy amplio; paredes de ladrillo rojo lo decoraban, además de grilletes en las paredes. No le sorprendió encontrar a un joven esposado a la pared.
Sus ojos negros se posaron en ella y no hubo intercambio de palabras. Krista caminó hacia el final de la estancia, hacia una ventana con salida a un pequeño bosquecillo: su lugar de huida. Sin embargo, una vez levantó el cristal, escuchó bastante jaleo alrededor.
¡Estaban siendo atacados!
—Te propongo un trato —dijo la princesa dirigiéndose por primera vez al desconocido—. Yo te ayudo a salir de aquí si tú me ayudas a desaparecer de este lugar para siempre.
—¿Qué te hace pensar que quiero escapar? —inquirió el muchacho.
—¿Eres prisionero por propia voluntad? —preguntó Krista extrañada, aunque no permitió que el joven respondiera. Sus manos refulgieron pequeños rayos de color azul y como dos látigos llameantes cortaron las ataduras del prisionero—. Nadie que esté aquí por propia voluntad permanece atado. ¡Muévete! —ordenó la princesa—. Aprovecharemos todo este alboroto para escapar.
—Créeme, no hay nada que me gustaría más —respondió frotándose las muñecas—. Pero mi destino está unido a las sombras. Si escapo, mi familia lo pagará muy caro.
Krista lanzó un amargo suspiro. No conocía la vida del joven, pero imaginaba que si no podía escapar era por algún tipo de pacto. Quizá ambos podían beneficiarse de ello.
—¿Cómo te llamas?
—¡Adrien!
—Escucha, Adrien, soy una sombra, aunque imagino que eso ya lo has deducido. Necesito desaparecer y no me bastará con escapar. Eso lo he hecho incontables ocasiones y nunca ha funcionado. ¡Necesito que me ayudes a fingir mi propia muerte! Ambos fingiremos estar muertos y seremos libres.
Adrien tendió la mano a la princesa y aceptó el trato.

Briseida no intercambió palabra con el desconocido. Ni siquiera se miraron a los ojos o pudieron apreciar con claridad sus rasgos debido a la oscuridad, pero ambos sabían que luchaban por la misma causa. Y con las espaldas pegadas el uno al otro acabaron con todos los guersom sin ninguna complicación.
—¿Dónde vas? —preguntó la chica cuando el joven evitó la puerta de entrada y comenzó a rodear la vivienda—. Dentro habrá muchos más.
—Lo siento, pero hoy mi batalla no va contra esas cosas. He venido a liberar a mi hermano y bien puedes acompañarme o enfrentarte sola a los hombres del rey. Los dos sabemos que nuestra pequeña batalla no tardará en alarmarlos y enviarán a guerreros más poderosos.
La joven chasqueó la lengua molesta, pero siguió al desconocido. Muy a su pesar tenía razón. Cual fue la sorpresa de ambos cuando al llegar a la zona trasera de la vivienda encontraron a una pareja saliendo del sótano.
—¡Apártate de él, maldita sombra! —gritó el joven blandiendo su espada y señalando con ella a Krista—. Adrien, apártate de ella. He venido a rescatarte.
—No le hagas daño, ¡la necesito!
Briseida no entendía nada. Le hubiera gustado ver el rostro del joven con el que había compartido lucha, pero la capucha de la sudadera le cubría, impidiendo que le pusiera rostro al desconocido. Todo lo contrario a aquel que recibía el nombre de Adrien. Era alto, esbelto y muy fuerte. Nunca había visto unos ojos tan negros como los suyos, los cuales le provocaban escalofríos. El cabello también era oscuro y lo llevaba corto.
—¡Es una sombra! —gritó el desconocido—. Debemos librarnos de todas ellas.
Tanto Adrien como el muchacho se alejaron para hablar a solas y Briseida intercambió una mirada con Krista. La princesa jadeaba debido a los destellos que emitía su espada y puede que fueran los moratones que vio asomar en algunas zonas de su cuerpo o la mirada melancólica con la que le examinaba, pero sintió pena por ella e hizo desaparecer su arma con sólo desearlo. La gran espada que hacía un instante llevaba la hechicera, se trasformó en un cristal azul anudado a una cadena plateada que la chica envolvió alrededor de su muñeca derecha.
—Confío en no arrepentirme de mi decisión.
—Muchas gracias, te estaré eternamente agradecida —respondió Krista.
—Muy a mi pesar he descubierto que no todas las sombras sois seres horripilantes —respondió a la defensiva, a la vez que se cruzaba de brazos.
No obstante el momento de calma llegó a su fin cuando tres guerreros más corrieron en pos a la princesa.
—¡Largaos! —ordenó el joven—. Los entretendré el tiempo suficiente. La vida de mi hermano está en tus manos —añadió en dirección a Krista—. Los distraeré pero llevad a cabo el plan. ¡Os dejo la vida de Adrien en manos de las dos! Sombra y hechicera, cuidadlo —Briseida asintió y se juró que nunca olvidaría el fulgor dorado que emitieron los ojos del muchacho, los cuales llegó a atisbar en la oscuridad.
Las chicas asintieron, aunque Briseida no tenía mucha idea de lo que estaba sucediendo. Corrieron en dirección a Adrien y durante la corta carrera que les llevó alcanzar un llano, la princesa puso al día a Briseida. ¡Iban a fingir la muerte de ambos y la iban a necesitar a ella!
—¿Podrás hacerlo? —preguntó Adrien a Briseida, que permanecía escondida tras un matorral—. Cuando los dos nos enfrentemos, cuando nuestras energías se estrellen, conjura a la visión. Crea una alucinación. Nuestros cuerpos han de parecer muertos en el suelo. Unos segundos después, tendrás que convertirlos en cenizas, ¿de acuerdo? —Hizo una breve pausa, el tiempo suficiente para que Briseida comprendiera el conjuro—. Después de eso deberás engañar a nuestros enemigos, tendrás que volvernos a todos invisibles para que podamos escapar. Yo te echaré una mano.
—Estaré lista, puedes confiar en mí.
—Hechicera, dejo mi vida en tus manos y en la de la sombra. No hagas que me arrepienta de la decisión que he tomado…, es cierto que era esclavo de las sombras, pero al menos podía seguir con vida…

Portada de Crónicas de Sombras. Los condenados

Hola a todos. Por fin os puedo mostrar la portada de Crónicas de Sombras. Los condenados, libro que se pondrá a la venta esta primavera, sobre mayo-junio. Durante esta semana pondré fragmentos de la Introducción y primer capítulo. Espero que os guste. Al igual que la primera, es obra de Cris Ortega.

 

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Crónicas 2

 

Participación en las III Jornadas de literatura infantil y juvenil en Miajadas

El jueves 20, a las 11:00 de la mañana participaré en las III Jornadas de literatura infantil y juvenil en Miajadas (Cáceres)
Durante una hora le hablaré a los alumnos de 1º de la E.S.O como es la vida de un escritor, qué se esconde tras un libro, el proceso de escribirlo y por supuesto les hablaré en profundidad de Crónicas de Sombras. Los elegidos y Los condenados y de Duelo de Espadas.

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PROGRAMA

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¿Sólo escribes fantasía?

¿Sólo escribes fantasía? Esta pregunta se ha repetido a lo largo de estos casi nueve años incontables veces.
En charlas, conferencias, entrevistas. Muchas son las veces que me preguntan esto y también si no pienso dejar este género. Esta segunda pregunta me apena bastante porque siento que por escribir fantasía soy menos escritora que alguien, que por ejemplo, escriba erótica u otros géneros.
Mi respuesta a la primera pregunta es: ¡No!, no escribo sólo fantasía. Tengo una columna mensual en la Revista Grada, una obra social y llevo colaborando en ella ya tres largos años. Durante este tiempo he llegado a publicar de todo: Locura y castigo, historia que estoy publicando actualmente y que entra en el género terror psicológico.
Golpes, historia de suspense. Soy un alma rota, drama y muchas, muchas más que tocan diferentes géneros, romance, intriga, terror, etc.
Así pues, como leéis, aunque todos mis libros publicados pertenecen a la literatura fantástica, tengo más de una decena de historias de otros géneros escritas y publicadas.
En la actualidad estoy tanteando otro terreno y es el de los guiones. Junto a Esther Aneiros (Kina) trabajo en la tira cómica Leah y compañía. Aventuras gatunas, lo que es un doble reto para mí. Uno: es la primera vez que estoy escribiendo guiones. Y dos: Es humor. Nuevo género que estoy tratando y con el que, sinceramente, me río muchísimo.
Por otra parte, en la actualidad y hace apenas unos días, he dado ya por terminada Crónicas de Sombras. Los condenados, la segunda parte de Crónicas de Sombras. Los elegidos y que pone fin a la bilogía.
Me encuentro dándole los últimos toques a una Distopía autoconclusiva que he escrito con otra autora y en cuanto ponga punto y final a esto, me centraré en mi nueva novela.
En esta ocasión cambio de género. Eso no significa que vaya a dejar de escribir fantasía, pero quienes me conocéis, habéis acudido a mis charlas o habéis leído mis entrevistas, sabéis cuanto adoro las novelas de suspense. Y eso es lo próximo que escribiré. Es más, ya estoy trabajando en esta historia, creando personajes, atando cabos, en fin, esos detalles.
¿Quiere decir esto que dejaré de escribir fantasía? No, por supuesto que no, pero tengo muchas ganas de escribir esta novela. Es más, en la actualidad tengo varios proyectos para escribir. Dos historias son de intriga y al menos cinco de fantasía. Como veis, me sigo decantando por este género.
Sin duda lo que más me gusta de la fantasía es la libertad que te da a la hora de escribir. Puedes escribir una historia mágica y de terror a la vez. O una serie de asesinatos envueltos en un halo de magia.
Por todo esto y más, el género con el que más disfruto escribiendo, es la literatura fantástica.