Anécdotas literarias II. Hijos del dragón II, III y un descanso.

Imagino que quienes leyeron Hijos del dragón ya lo habrán descubierto, pero mi principal influencia en esta serie y otras muchas, es el manga y el anime. Descubrí este mundo a una temprana edad con Saint Seiya o también conocida como Los caballeros del Zodiaco. He de admitir que soy bastante extraña, no porque me gustase el manga o el anime, sino porque lo normal en escritores es que sus principales influencias sean los libros de fantasía, pero yo, aunque leía, la fantasía no estaba entre mis lecturas. Mi madre tenía varias novelas de Agatha Christie, las cuales devoraba, en ocasiones los profesores acertaban con muchas de las lecturas del curso y me atrapaban de principio a fin, como fue el caso de la novela Jim de Manuel L. Alonso editada por Anaya. Casi no recuerdo el argumento de este libro, pero me enamoró. Lo mismo sucedió con Matilda, libro que conocí en la feria del libro de mi ciudad y que también me atrapó, lo leí decenas de veces.

Estas eran algunas de mis lecturas. Mi hermano mayor tenía muchos libros de fantasía, entre ellos El señor de los anillos; adoraba las portadas donde aparecían dragones, elfos y otros seres. Deseaba leer ese tipo de historias, pero mi error fue seleccionar de su biblioteca otras lecturas que no me gustaron en lugar de El señor de los anillos y quedé desencantada, por lo que bebí de la fantasía que me ofrecían los mangas, animes y videojuegos. Leía, por supuesto, recuerdo que mi hermana pequeña y yo nos aficionamos a la colección de libros Pesadillas y si no la devoramos entera, poco nos bastó.  También a una temprana edad conocí a Stephen King y por supuesto las adaptaciones de sus películas, las cuales fueron bastante conocidas en los 90. Así pues, mientras mi fantasía crecía con luchas entre personas con poderes, mi lectora interior se iba formando con escritoras como Agatha Christie, Stephen King y años más tarde con Mary Higgins Clark.

Y retomo la historia de Hijos del dragón. Confieso que no tenía pensado publicar Hijos del dragón II. Las armas sagradas en abril del 2006, con tan sólo 5 meses de diferencia de la primera parte, pero una reunión me hizo cambiar de idea.

Por entonces seguía informándome como hacer conocida mi novela y otra de las maneras de hacerlo era a través de las ferias de los libros. Entonces hablé con la persona que se encarga en Almendralejo de organizar dichos festejos y me dijo. ¿Por qué no presentas la segunda parte en la Feria del libro? Así muestras algo nuevo a los lectores. Le dije que lo pensaría, lo hablaría con la editorial y le daría una respuesta.

La verdad es que tenía el libro casi terminado y al final decidí que como las ventas del primero habían ido bastante bien, aprovecharía las Ferias del libro para dar a conocer la segunda parte.

Recuerdo que terminé el libro una semana antes de la fecha de entrega y que incluso horas antes de partir a Madrid para firmar el contrato y hablar de otros temas, todavía me encontraba repasándolo por…, quizás quinta vez.

La segunda parte se publicó. Como viene siendo habitual, la primera presentación fue en Almendralejo y la recuerdo perfectamente, ya que el salón estaba repleto, la participación de los asistentes fue muy intensa y cariñosa.

Tras aquella presentación, seguí participando en otras ferias del libro, ya fueran de Badajoz, Mérida, Plasencia, otras ciudades de Extremadura, además de decenas de participaciones en institutos, facultades y colegios. Las charlas en estos últimos me hizo plantearme escribir para el público infantil, pues aunque los alumnos se sentían atraído por la historia de Hijos del dragón, esos libros contenían demasiado violencia o escenas de sexo para una edad temprana. Pero por el momento dejé el tema aparcado. Había decidido que Hijos del dragón III. El secreto del tigre se publicase en las Navidades del 2006.

Tanto la tercera parte como la cuarta, fueron las más complicadas de escribir. La trama se iba complicando, los personajes aumentaban y los secretos también. Finalmente la tercera parte se publicó en diciembre del 2006 e hice lo mismo que con los anteriores, viajé, me encargué de que los libros llegasen al mayor número posible de lectores, pero estaba agotada. Sólo hacía unos meses que me había independizado y quienes hayan vivido esa experiencia saben que al principio suele costar adaptarse, tienes una responsabilidad más, llevar una casa, también trabajaba, escribía, mantenía el contacto con los lectores y otras tareas más. Así que me tomé un descanso. Durante el 2007 no publiqué ningún libro; otros compañeros me dijeron que publicar relatos en revistas online era una buena manera para llegar a más lectores, de esa manera te dabas  a conocer a más gente que puede se sintieran atraído por mi forma de escribir. Así pues, el 2007 lo dediqué a escribir relatos, a Hijos del dragón IV en el que me centré en el verano y también me volqué en la literatura infantil.

Ese año también hice contacto con otras editoriales: Nostrum y Edimater. A ambas les envíe libros infantiles. Historias de Eilidh I. El misterio del brazalete a la primera y Lo que esconde el espejo a la segunda. Ambas fueran aceptadas y durante ese año también me centré en las pruebas de ambos libros y trabajar con las distintas ilustradoras que trabajaban en ambos proyectos.

En la próxima entrega os seguiré hablando de Hijos del dragón y mis inicios en la literatura infantil.

 

Estoy en Twitter.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s