Reseña: Citas en el más allá, Kimberly Raye

Citas en el más allá
Kimberly Raye
Nabla Ediciones
ISBN: 978-84-92461-05-9
304 páginas

Argumento: “No soy como la mayoría de los vampiros. No visto de negro… Mi color favorito es el rosa. Morder está superpasado de moda. Yo prefiero beberme mi cena en una copa de Martini, seguida de algún otro trago cosmopolita. Duermo en una cama gigante, sobre un colchón recubierto de cojines (¡mmm!). Y se me cae la baba hasta el suelo con Matt Damon, Brad Pitt y Toby Keith (sí, ya lo sé, no es exactamente mi tipo, pero tiene algo, será ese sombrero de cowboy. Se me conoce por llorar durante los anuncios de MasterCard. Y —y este es el octavo pecado mortal para los de mi especie— soy una secreta romántica”.

Reseña “posibles spoiler”: Citas en el más allá es una novela que mezcla con perfección el género vampírico con el género chick Lit, convirtiéndolo en una novela divertida, entretenida y con un argumento que te mantiene al vilo hasta el final.

La historia se centra en Lilianna, una vampiresa nada convencional. Descendiente de una reconocida familia de vampiros, lucha contra todos los esteriotipo creados para las vampiresas de su familia e intenta vivir su vida. No le importa desafiar a sus progenitores, en especial a su madre, quien desea que siga en el negocio familiar, pero ella se niega creando su negocio: ¡Citas en el más allá!

En Citas en el más allá se encarga de emparejar a la gente, pero no sólo a humanos, sino también a vampiros y hombres lobos, y especial a buscar a los vampiros y vampiresas, su compañero para la eternidad.

Poco a poco Lil ve como su negocio empieza a arrancar, lo que significa que no tendrá que dedicarse al negocio familiar. Sin embargo, una noche descubre que alguien la está siguiendo, un vampiro creado nada más ni menos.

En Citas en el más allá los vampiros se clasifican en dos grupos: De nacimiento, como Lil y toda su familia, al igual que su progenie, y los creados, aquellos que un día fueron humanos y se trasformaron en vampiros tras ser mordidos.

Finalmente Lil conoce a su acechador, el guapo e irresistible Ty Booner, un vampiro creado y también investigador. Ty lleva un tiempo siguiendo la pista de un asesino en serie que mata a las chicas una vez contacta con ellas a través de anuncios de contacto. Nuevas pistas han llevado a Ty hasta el negocio de Lil, y a pesar de que él piense que los vampiros de nacimiento son elitistas, narcisistas y otros adjetivos parecidos, siente cierta atracción por Lil, ya que ella no es como las demás vampiresas.

Lil toma nota de todo cuanto ha hablado con Ty y le promete tener mucho cuidado; aunque según ella no le hace falta, es vampiresa y sabe protegerse. La química y la pasión se respira en el ambiente cuando ellos están juntos, pero Lil se obliga a poner distancias entre el vampiro creado y ella, ¡enamorarse de un vampiro creado sería una locura!, y si su familia se enterase…, en fin no quiere ni pensarlo. Por eso mismo decide investigar a todos aquellos hombres que parezcan posibles asesinos, introduciéndose así en un juego muy peligroso.

El libro tiene diversión a caudales, situaciones muy graciosas y personajes carismáticos, además de una línea argumental llena de suspense e intriga donde deseas conocer quien es el asesino. Quien sabe, puede que sea quien menos lo esperas. Además, los hermanos de Lil son encantadores y cuando están todos juntos forman escenas entrañables y muy divertidas, como lo puede ser defendiendo a su hermana del ataque de un hombre lobo o hablando de sexo y las diferencias de ser un vampiro “la principal preocupación de éstos durante los primeros cientos de años es practicar mucho sexo y convertirse en expertos amantes” y las de la vampiresa, que evidentemente es la procreación de la especie.

En Citas en el más allá nos encontramos con los vampiros de toda la vida; vampiros que utilizan a los humanos para alimentarse de ellos, aunque el caso de Lil es diferente. Ella prefiere beber sangre embotellada en lugar de morder la yugular de a saber que tipo y beber de él. También están dotados de poderes: leen la mente, levitan e incluso algunos se pueden trasformar en quienes lo deseen.

Una novela que contiene diversión, erotismo y suspense y que Nabla Ediciones ya ha publicado su segunda parte: Compuesta, muerta y sin novio.

Reseña realizada por Lucía G. Lavado.

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