Reseña: Trinity Blood. El trono de rosas

Trinity Blood
Retorn on the Mars V
El trono de Rosas
Sunao Yoshida
Timunmas
Colección: Genkobooks

Los agentes de Ax se enfrentan al mismísimo Jack el Destripador.

Un futuro lejano después de que la civilización quedara destruida en el Armagedón. Es una época oscura en la que la humanidad tiene que luchar contra otra especie inteligente: los vampiros. La reina de Albión está gravemente enferma y la lucha por la sucesión conmociona al reino.

Esther descubrirá el secreto de su misterioso nacimiento en su visita a la capital en compañía del Papa. Abel persigue al terrorista que intenta atentar contra ella para acabar cayendo en manos del diablo del bisturí, nada más y nada menos que… ¡Jack el Destripador!

Eran dos manos, dos manos humanoides de largos dedos hechos del líquido negro, que avanzaban retorciéndose y temblando como llenas de dolor. En la superficie aparecieron seguidamente las muñecas, los brazos, los hombros…
Un cuerpo monstruoso salía del líquido lentamente, pero con decisión.
En medio de un tenebroso silencio, la figura se irguió.

Retorn on the Mars se acerca a su final, El trono de rosas es el penúltimo tomo y en él comienzan a desvelarse algunos secretos que han acompañado la serie desde sus comienzos.

En este tomo, la acción nos sitúa en la ciudad de Albión, ciudad que vio nacer a Esther, ahora considerara Santa. Su nuevo título no hace más que traerle problemas; nada más llegar a la ciudad cae en manos de un desconocido que intenta atentar contra ella, , aunque gracias a sus habilidades se libra de su enemigo con facilidad.

Perdida en la ciudad de Albión vuelve a encontrar a Clement, un periodista que desea encontrar cualquier trapo sucio de su vida y al parecer lo ha encontrado. Incluso para la mismísima Esther conocer qué fue de su padre o quien fue, es todo un misterio que se mantuvo oculto en el orfanato. Sin embargo, el periodista ha encontrado algo muy interesante sobre Esther y es que es hija de Edward White, el asesino de la princesa Victoria. Después de tal hecho, según el periodista, su padre la abandonó en el orfanato.

Esther se niega a creer en las palabras del periodista, ¿será su padre un asesino?, ¿lo estará confundiendo con otro hombre? Acechada por la duda comenta lo descubierto al padre Abel y al profesor William; ambos desechan las conclusiones del periodista de inmediato pero éste llevaba consigo unos documentos que no hace mucho han desaparecido del Vaticano. Entre ellos, estaban los documentos sobre el asesino Edward White, ¿qué relación tiene el Vaticano con el asesino?,¿pueden ser acertadas las conclusiones de Clement? Esther está dispuesta a llegar al final, a pesar de las consecuencias.

Por otro lado, Abel, preocupado por el bienestar de Eshter, una noche persigue a un desconocido que reconoce como el secuestrador de la hermana. Sus indagaciones le llevan a los peores barrios de Albión, donde es atacado y rescatado por el mismo desconocido. Al despertar lo hace bajo tierra, desorientado, y rodeado de vampiros methuselah. Se esconden del propio Vaticano, ya que quieren acabar con ellos. Tal afirmación extraña al padre Abel que decide desentrañar que sucede.

Al igual que las anteriores novelas de Trinity Blood su lectura es ágil, fácil, llena de diálogos y escenas de acción. En este nuevo número aparecen una nueva clase de vampiros: methuselah, criaturas capaces de dar vidas a sus cabellos, dándoles a éstos el aspecto de serpientes, simulado así a la mitológica Medusa. No es la primera vez que Sunao Yoshida nos ofrece unos vampiros diferentes a los acostumbrados, dotados con poderes, dándole así un toque de originalidad a la figura del vampiro.

El final está cerca y seguro que nos sorprenderá.

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