Reseña: La profecía de las hermanas

La profecía de las hermanas
Michelle Zink
Anaya 2009
352 páginas

Una antigua profecía separa a dos hermanas. «Dos hermanas concebidas en el mismo océano fluctuante: una guardiana; otra, la puerta. Una vigilante de la paz; otra, trocando magia en devoción». Las siniestras circunstancias que rodean la muerte de su padre enturbian la vida de las gemelas Lia y Alice Milthorpe. El misterio se instala entre las
sombrías paredes de Birchwood, y el recelo que siempre habían sentido la una hacia la otra se acrecienta tanto que acaban convirtiéndose en enemigas. Una habitación oscura que invoca más que ninguna otra el recuerdo de la trágica muerte de su madre, ocurrida años atrás; un espeluznante ritual; la inexplicable aparición de una extraña marca en la muñeca de Lia; su ardiente pasión por James; el hallazgo de un libro muy antiguo de origen desconocido…
El lector averiguará la relación que guardan estos sucesos y su significado de la mano de las jóvenes protagonistas, quienes, por fin, desvelarán el enigma de la profecía que durante generaciones ha enfrentado a unas hermanas con otras…

Reseña “atención spoiler”: La profecía de las hermanas es una novela de Michelle Zink, escrita en primera persona con un lenguaje sencillo, fluido y muchos diálogos que hacen muy ameno su lectura y resulte adictiva.
La historia se centra en una profecía que habla sobre gemelas enfrentadas entre sí durante siglos. Lia, la protagonista, es gemela de Alicia, y hasta la reciente muerte de su padre era una joven normal y corriente. Pero tras tales sucesos su vida cambia y en especial su muñeca, donde de repente ha aparecido una extraña marca de una serpiente que se enrosca sobre sí misma.
El fallecimiento de su padre ha sido un duro golpe para todos los miembros de la familia y también para el hogar, donde comienzan a hacerse los primeros cambios. Es ordenando la biblioteca cuando Lia descubre el libro que habla sobre la profecía de las hermanas; un libro antiguo y que su padre guardaba con mucho recelo.
A partir de ese instante comienza a hacer averiguaciones sobre el texto, en qué estaba metido su padre y por qué luce una marca tan extraña desde su muerte.
Mas no es el único acontecimiento que le ha sucedido en los últimos días. Sus sueños se han vuelto más reales; sueña que una parte de si misma que podríamos denominar como “el alma” sale de su cuerpo y vuela por toda la ciudad. En uno de estos “extraños sueños” tiene contacto con Sonia, una vidente del pueblo. Ella le habla sobre lo peligroso que son los viajes, que no ha debido ir tan lejos y la insta a volver a su habitación. Por supuesto Lia la obedece; pero algo la persigue, en la negrura de la noche es perseguida por una bestia de grandes alas que únicamente se detiene cuando llega a su habitación.
A raíz del viaja astral, tal y como le explica Sonia, las dos jóvenes se hacen muy amigas para así entre ambas intentar averiguar qué ocurre.
Lia empieza a conocer más sobre los viajes astrales y que durante estos también viajan almas; eso le asusta ya que la profecía también cita a las almas, a la liberación de éstas. Mas no es la única averiguación de la joven; descubre que Sonia y una compañera de clase, Luisa, llevan la misma marca que ella en la muñecas: ¡todas están unidas!

Según va avanzando el libro se descubre un poco más sobre la profecía y el cometido de las hermanas; una es la puerta y otra la guardiana. Ésta última hará todo cuanto pueda para proteger a su hermana, para que el ángel Samael, encerrado durante años, no libere a almas y al mal en general a través de la puerta provocando el caos en el mundo.

Lia, muy a su pesar, descubre que ella es la puerta, que ella puede ser la causa de que el mundo que conoce llegue a su fin y lo peor de todo es que su hermana no quiere hacer nada por protegerla. La idea de tener cuanto quiera y ser poderosa atrae intensamente a Alicia.

A partir de ese momento Lia hará todo cuanto esté en su mano para que Samael no la encuentre y la utilice para liberar a través de ella el mal, pero… según sus averiguaciones, Samael puede ser cualquiera, que se acercará a ella con sigilo e incluso puede que ya lo conozca, ¿será algún familiar suyo?¿alguna de sus amigas? O James, el hombre al que ama.

Una novela rodeada de misterio, un halo de oscuridad y donde no puedes confiar en conocer realmente a los personajes.

Reseña realizada por Lucía González Lavado

Anuncios